Wednesday, January 17, 2007

CRÍTICA DE El Laberinto del Fauno (Guillermo del Toro 2006) por Luis García Orso

EL LABERINTO DEL FAUNO

Crítica por Luis García Orso s.J.

Cuenta el cineasta mexicano Guillermo del Toro que una de las imágenes de sus miedos de niño que más recuerda es cuando en la casa de la abuela, por las noches, un hombre cabra salía del ropero. Guillermo trató de exorcizar sus temores infantiles a través de una prodigiosa y creativa imaginación, sobre todo al filmar sus primeros cortometrajes (Pesadilla) en el bachillerato del colegio jesuita de Guadalajara (México), y al fundar -a sus 18 años de edad - la productora de efectos especiales para cine Cronopia. Desde sus primeros largometrajes como realizador, Del Toro empieza a ser reconocido fuera de México; así en: Cronos (1993), El espinazo del diablo (2001), Hellboy (2004). Las imágenes del miedo primerizo y del “hombre cabra” regresan ahora en su última película: El laberinto del fauno (España-México, 2006) que ha merecido el reconocimiento de la crítica cinematográfica: nominada a trece premios Goya en España; nominada como mejor película extranjera por los críticos de cine de Londres, de Estados Unidos, de los Globos de Oro; premiada ya por muchos círculos de críticos en Nueva York, Los Ángeles, San Francisco, Boston, Washington; aplaudida durante veinte minutos en el festival de Cannes en mayo de 2006.

La película se sitúa en 1944, quinto año del triunfo de Franco en España. Ofelia (Ivana Baquero), una niña de trece años, junto con su madre Carmen (Ariadna Gil), convaleciente a causa de un embarazo avanzado y delicado, se traslada hasta una vieja casona en medio del bosque, lugar en el que se encuentra destacado Vidal (Sergi López), un autoritario capitán del ejército franquista, nuevo marido de Carmen y por el que Ofelia no siente ningún afecto. La misión de Vidal es acabar con los últimos vestigios de la resistencia republicana, escondida en los montes de la zona. Ahí les aguardan Mercedes (Maribel Verdú), una joven que se encuentra a cargo de los demás miembros del servicio doméstico, el doctor (Álex Angulo) que se hará cargo del delicado estado de salud de Carmen y el destacamento a las órdenes del capitán. Una noche Ofelia descubre las ruinas de un laberinto donde se encuentra con un fauno (Doug Jones), una extraña criatura que le hace una increíble revelación: ella no es cualquier ser humano sino una princesa de un reino de inframundo al que ha de regresar si logra salir adelante en tres pruebas.

A partir de ahí, todos los ingredientes de los cuentos de hadas que Ofelia lee y que le ayudan a escapar de la realidad que pasa a su alrededor, cobran vida en dos mundos: el mundo real y el mundo que todos -menos Ofelia- llamará fantasía. Un cuento de hadas con princesa, castillo, bosque, hadas, guerreros, ogros, criaturas extrañas, pasillos secretos, bebidas mágicas, conjuros, pruebas para la heroína…pero no para contarse a niños. Un cuento para acercarnos a la destrucción de la infancia y de los mejores sueños a través del poder convertido en tirano y asesino.

Guillermo del Torro ha declarado en alguna entrevista: “Para mí, el fascismo representa el horror último, el más grande, y por esa razón es un tema ideal para contarlo como un cuento de hadas para adultos. Porque el fascismo es sobre todo una forma de perversión de la inocencia, y, por tanto, de la infancia. Para mí, el fascismo representa, en algún sentido, la muerte del alma, como algo que te forzara a hacer elecciones terribles y dejara una marca indeleble en lo más profundo de quienes viven a través de él”

Un cuento sobre el horror, el terror y la violencia, que se pasean impunemente, al aire libre, por la misma casa. De hecho son la violencia y el terror personificados, en la vida real, los que causan el horror y el miedo; y esta realidad se impone, dictamina, ordena, asesina…Pero El laberinto del fauno es también un cuento sobre la capacidad de la imaginación para crear, sobre la terquedad para salir adelante, el empeño por romper un hechizo, la voluntad por sobrevivir y vivir de otra manera. Un cuento donde el ogro existe en nuestra vida ordinaria, y no sólo en la fantasía, y la heroína que ha de intentar vencerlo es sólo una niña que ha de tomar las decisiones que quizás un adulto no asumiría.

Un cuento para contarnos algo sobre nosotros mismos y sobre la sociedad que vamos haciendo, si pensamos y desentrañamos la cantidad de imágenes y símbolos que vemos en la pantalla: puertas que se abren y puertas que se cierran, llaves que sólo una persona puede tener, un bosque a donde internarse para buscar, una mujer débil que espera un hijo y un hombre poderoso que espera un heredero, un hombre sin rostro y con ojos en la mano, laberintos, banquetes, un vestido de fiesta, libros de cuentos, y un bebé que nace a un mundo que también empieza.

Guillermo del Toro ha creado una narración de una belleza oscura y lúgubre, de una fantasía que nos atrapa, maravilla y golpea; de una creatividad cinematográfica que no pierde ningún detalle de luz, claroscuros, espacios, música, imaginación, secuencia…Una narración tremenda y hondamente actual y universal, porque toca los resortes más íntimos del ser humano en nuestras fantasías, voluntades, sed de poder, esperanzas, sacrificios y propósito de vida; en nuestra capacidad de decir sí o no frente al otro y lo que el otro nos propone. Para comprenderlo y cerrar esta historia hay que esperar la tercera y última prueba que ha de pasar Ofelia, delante de los que no creen en cuentos de hadas.

Luis García Orso, S.J.

Enero 17 de 2007

Más sobre el Laberinto del Fauno en IMDB: http://www.imdb.com/title/tt0457430

y el Sitio Oficial en http://www.panslabyrinth.com/


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